No puedo dejar de pensar en mi ex ¿que puedo hacer 2

No puedo dejar de pensar en mi ex ¿que puedo hacer? Mucha gente va a terapia para liberarse de su obsesión agotadora. Les resulta difícil volver a la normalidad. El recuerdo de una ruptura les impide trabajar, disfrutar del entretenimiento y progresar en la vida.

Algunos intentan distraerse de la situación y centrarse en nuevas tareas como deportes o cursos. Otros solo entablan nuevas relaciones para olvidar. También hay personas que desarrollan adicciones como el alcohol , las drogas u otros comportamientos peligrosos. Sin embargo, todo esto no les ayuda a dejar de pensar en su relación anterior.

Este tipo de situaciones se basan en un mecanismo psicológico similar al de la adicción. Entonces, el cerebro se comporta como una persona que intenta dejar de fumar o jugar. Analicémoslo.

El amor puede ser como una máquina tragamonedas

No es una metáfora poética pero muy reveladora. Algunos amores se obsesionan y nos hacen actuar como un jugador adicto a una máquina tragamonedas. Una de las razones por las que no podemos dejar de pensar en la expareja es el mecanismo de recaptación de dopamina.

Cuando estamos en pareja y todo va bien, el nivel de este neurotransmisor se mantiene constante. Estamos satisfechos y nos sentimos seguros y bien. Cuando se produce una ruptura, los niveles de dopamina y norepinefrina descienden drásticamente, provocando un estado de alarma y síndrome de abstinencia.

Para poner fin a esta adicción, debemos dar un paso atrás, romper el contacto, dejar de buscar publicaciones en las redes sociales y eliminar el número de teléfono de mi ex. Cuanto más tratemos con esta persona, más fuerte será nuestra adicción y, en consecuencia, nuestro sufrimiento.

No puedo dejar de pensar en mi ex ¿que puedo hacer

Miedo a romper

La antropóloga Helen Fisher lleva décadas investigando los mecanismos que gobiernan el amor (y su ausencia). Señala la existencia de un nuevo fenómeno al que llamó “atracción por frustración”.

En tal posición, la separación y la ruptura obsesionan. Se trata de la idealización de la persona perdida y la necesidad de acercarse a él. Helen Fischer lo describe de la siguiente manera:

La ansiedad de la ruptura es como un cachorro separado de su madre: corre en círculos, ladrando y aullando.

Además, estudios como el realizado en la Universidad de Graz (Austria) muestran que los hombres se ven más afectados por este fenómeno. Ellos son los que tienden a ver a sus expertas de manera positiva y es más probable que vuelvan a entrar en la relación. Las mujeres, por otro lado, tienden a centrarse en los aspectos negativos para asegurarse de que la relación fracasa.

¿Cómo comportarse en tal situación?

Después de una ruptura, es mejor racionalizar las razones que la llevaron. Si es nuestra pareja quien nos ha abandonado y ha anunciado que no nos ama, debemos aceptarlo.

Dolor emocional que te impide pensar en tu ex

Ethan Ross, profesor de la Universidad de Michigan, realizó un estudio que demostró que el cerebro interpreta el rechazo y la ruptura de manera similar a una quemadura. En otras palabras, el dolor emocional es como el dolor físico. Esto también explica por qué nos resulta tan difícil dejar de pensar en nuestro ex .

El apego, los recuerdos y la dificultad para aceptar la realidad dificultan la cicatrización de las heridas.

¿Qué hacer?

Una vez terminada una relación importante, es el momento del duelo . Esta es la etapa en la que debemos darnos un espacio para el sufrimiento y la limpieza. La aceptación de eventos nos permite romper con los recuerdos y seguir adelante: entrar en la siguiente etapa con nuevos objetivos y planes.

Sin embargo, si te resulta demasiado difícil desprenderte de pensar en alguien que ya se ha olvidado de nosotros, debes buscar la ayuda de un especialista.